Leyenda
De todas las experiencias en la vida que uno puede buscar, nada puede compararse al sentimiento de vastedad y libertad que se experimenta al volar en la espalda de nuestras nobles monturas. Más allá de nuestro juramente de lealtad para proteger los Reinos Volantes, nosotros los Caballeros-Dragón somos los guardianes del enlace indivisible que une a las razas aliadas con los dragones. A través de nuestras espadas, forjadas en aliento de dragón por enanos y artesanos elfos encantados, compartimos un enlace sagrado con nuestras monturas que trasciende a nuestra misión y a nuestra vida. Como símbolos del orden y de la gloria de nuestra civilización, patrullamos los cielos, noche y día, en tiempos de paz y de guerra, con una pasión solamente igualable por nuestro honor y nuestras habilidades de combate.
Desde la forja
Esta espada surge de las mejores historias épicas de Fantasía Heroica. Fue creada por el artista y escultor José Antonio Ouellette del taller Damocles. Diseñada principalmente como una pieza de exhibición, fue, como todas las armas Calimacil, comprobada y equilibrada para el combate. La empuñadura está forrada con una magnífica cubierta de cuero que simula las escamas del dragón, lo que incrementa su agarre.
Personaje
Este arma es básica para un amplio elenco de personajes de fantasía, desde exmilitares humanos o poderosos magos cuyos poderes tienen orígenes draconianos. Imagínala en el cinturón de un legendario cazador de dragones, sin miedo a mostrar un arma hecha para exterminar a una raza tan noble.
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